Los colores a veces tristes
pálidos y vacíos pero llamativos
por la imagen que circundan
son suficientes
suficientes para atrapar incautos
demostrar su poderío
provocar reacciones
agitar la dopamina
a cualquier hora del día
o de la noche
o de la noche, especialmente
cuando los demás duerman
y sea notorio para el autor
que provocaron algo
que hubo interés explícito
con el deseo de por medio: ser notado.
Las palabras hermosas
y bien pensadas
suelen ser también
manipuladoras de emociones
de hormonas.
Ideadas en una fusión
suficientemente elocuente
de letras e imagen
-canto de sirena-
seducen la mirada
alteran la quietud
de personas -objetivo-
y provocan desasosiego
alrededor de los seres
que cuidan y aman
a esas personas convertidas en objetivo
a esas personas ahora objetos.

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